Me mimaron y mimé…

A todos nos gusta que nos atiendan; en algunos momentos de la vida pensamos que merecemos que nos mimen, ¿pensamientos locos? No, pasan porque sencillamente es delicioso sentirse atendido, ¿qué mujer no se siente feliz cuando le abren la puerta de carro? O le retiran la silla antes de cenar? O luego de una larga…